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California podría ser el estado más afectado por la baja participación de los inmigrantes en el conteo nacional

Un informe difundido por el Centro de Investigación Pew, señala que un 20% de los latinos no quiere participar en la encuesta del Censo de 2020. Esto podría alterar significativamente los resultados del conteo nacional de población que se realiza cada 10 años y sirve para la distribución de los fondos federales a los estados y decidir el número de Representantes en el Congreso, entre otros usos.

El sondeo difundido este viernes indica que el 21 % de la población latina residente en los Estados Unidos (es decir, uno de cada cinco personas), tiene dudas para participar en el Censo, frente a 12 % de la población blanca y 26 % de los afroamericanos.

La población más reticente a participar en el Censo que se iniciará en todo el país en enero de 2020, son los pobres (familias con ingresos inferiores a 30.000 dólares al año) y las personas jóvenes (entre 18 y 29 años). El conteo de población se realizará hasta el mes de marzo.

Los hallazgos del Centro de Investigación Pew son preocupantes dada la importancia que tiene actualmente la población latina y afroamericanos en el país, y que en el pasado habían sido infravaloradas. Por otro lado, las personas de menores ingresos económicos son a menudo las más difíciles de empadronar fielmente, de acuerdo con investigaciones realizadas por la Oficina del Censo.

En Estados Unidos hay en la actualidad unos 60 millones de latinos que están concentrados principalmente en Los Ángeles, Houston y Nueva York y en otras ciudades de California, Texas y la Florida.

Uno de cada cinco latinos

Un resultado negativo en el Censo de población como consecuencia de un mal conteo, podría causar daños económicos y políticos a estas ciudades y estados. Pero también a los propios latinos al no quedar fielmente representados en el Congreso, lo que se traduciría en menos ayudas sociales y otros beneficios.

El mayor impacto lo sufriría el estado de California, donde más del 25 % de la población residente es de origen extranjero. Medios de comunicación como Telemundo y grupos de defensa de los hispanos como la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos (NALEO, están desarrollando campañas de concienciación para esta población en las que se destaca la importancia del censo y se les estimula a participar.

Los inmigrantes están asustados

Otra consecuencia de la baja participación en el Censo es que genera para el Gobierno Federal mayores gastos al tener que desembolsar más fondos para cubrir los desplazamientos del personal de la Oficina del Censo (empleados y voluntarios) hasta los hogares de las personas que no responden los formularios.

Una de las razones del rechazo de los hispanos y otros grupos minoritarios de extranjeros por el Censo, ha sido el intento del Gobierno Federal de incluir preguntas con el fin de identificar a los inmigrantes ilegales o sin ciudadanía. Esto fue denunciado por grupos de activistas que alertaron sobre el peligro que significaba asustar a la población más vulnerable con este tipo de acciones.

Aunque la Corte Suprema prohibió expresamente el intento del Gobierno Federal de obtener datos de la población inmigrante a través del Censo, tal vez el daño ya esté hecho. La administración Trump también está recabando información sobre los inmigrantes a través del Censo buscando en archivos estatales y en la data de las licencias de manejar.